El Clinico prepara de urgencia una carpa de triaje de enfermos en su aparcamiento

29/05/2020
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El objetivo es que pueda estar lista en horas para reforzar las urgencias ante el pico de contagio previsto el fin de semana.

El Ejército está listo para montar “en horas” una gran carpa de triaje de enfermos en el aparcamiento del Hospital Clínico de Zaragoza si el pico de contagios que se espera para este fin de semana desborda el servicio de urgencias.

La Policía Local acordonó este jueves el parquin con el fin de que quede libre de vehículos para facilitar la instalación del pabellón cubierto. Fuentes sanitarias aseguraron a este diario que la decisión se adoptó el jueves y aclararon que funcionará como una gran sala de urgencias para la clasificación de los pacientes que lleguen con síntomas de coronavirus. “No habrá personas ingresadas como en los dos hospitales de campaña que se han empezado a montar”, añadieron.

Desde la Consejería de Sanidad explicaron que el Ejército “ya está preparando el proyecto, para poder montarlo de un día para otro cuando el Clínico lo solicite”.

En este sentido, remarcaron que todavía no hay una decisión tomada al respecto porque dependerá de las necesidades del momento. “Se hace de forma preventiva por si la situación lo requiriese”, afirmaron.

Esta no es la única medida adoptada en el hospital Clínico. Su actual servicio de urgencias se ha trasladado a la planta -1 para liberar sus salas ante el previsible aluvión de pacientes contagiados. Además, a mediatarde ya se habían despejado las siguientes cuatro plantas del centro, que cuentan con 90 personas ingresadas.

Trabajo en paralelo

Al mismo tiempo, las empresas contratistas de los dos hospitales de campaña, las aragonesas Arpa y Mandrade, comenzaron este jueves su montaje en la Feria de Zaragoza y en la sala Multiusos del Auditorio. Si no hay contratiempos, 200 de las 500 camas previstas estarán disponibles el próximo lunescomo adelantó este diario.

El hospital de menor tamaño, el de la Multiusos, presentaba este jueves por la tarde la estructura de una de las dos carpas que se van a levantar en su interior. Un grupo de operarios de Mandrade, provistos de mascarillas, se afanaba en esta labor mientras otros desplegaban el suelo vinílico que ocupará toda la zona cubierta, sobre el que se colocarán de inmediato las cien camas previstas y los equipos necesarios.

Para supervisar las tareas acudirán este viernes al Auditorio tanto el presidente aragonés, Javier Lambán, como el alcalde, Jorge Azcón, acompañados por la consejera de Sanidad, Pilar Ventura.

Fuentes sanitarias indicaron que la instalación diseñada en la Feria por la empresa especializada en equipos modulares Arpa es más compleja y ocupará dos de los once edificios del recinto, que está vacío tras el expediente de regulación temporal de empleo que afecta a su plantilla y sin programación prevista hasta el mes de septiembre.

El hospital de campaña propiamente dicho ocupará el pabellón siete y los servicios auxiliares se concentrarán en el contiguo, el seis, donde estarán las tiendas destinadas al servicio de comidas, almacén y productos de limpieza y desinfección. Su elección no ha sido baladí, puesto que el primer pabellón dispone de arquetas para habilitar los servicios que utilizarán los enfermos. Su diseño se ha hecho al milímetro para garantizar que ninguno de ellos tenga que andar más de 25 metros.

La seguridad es una de las prioridades, por lo que se han previsto unos pasillos modulares de gran anchura para que se puedan guardar las distancias de seguridad. Además, serán de una sola dirección para evitar el cruce de sanitarios y pacientes.

Este circuito regulará el acceso a cuatro pabellones idénticos en los que se van a distribuir las 400 camas. Las citadas fuentes sanitarias señalaron que uno de ellos estará preparado el lunes. “Las ambulancias llegarán al pabellón siete y los enfermos accederán directamente al hospital, sin llegar a ver la techumbre de la Feria”, explicaron las citadas fuentes sanitarias.

Aunque allí solo ingresarán los pacientes menos graves al no haberse previsto una unidad de cuidados intensivos, será lo más parecido a un hospital: dispondrá de su propio sistema de climatización, conectado a la red, para hacer más llevadera una estancia que se puede alargar.